Como cuidar el agua

  1. Vigilar el estado de las llaves y tuberías de tu casa. En ocasiones es posible que el sistema de cañerías de la casa tenga una filtración casi imperceptible, esto puede suceder en cualquier grifo o empalme. Asegúrate de revisar cada cierto tiempo y si notas un poco de humedad lo más probable es que tengas una fuga que necesite ser atendida, no te dejes engañar por incisiones pequeñas, recuerda que gota a gota se pierden cantidades inmensas de agua, así que si detectas una fuga, por pequeña que sea, hazla reparar, o repárala tú mismo, lo antes posible.
  2. No dejes grifos abiertos sin necesidad. Puedes pensar que un momento más con el grifo abierto no hace diferencia, pero sí la hace, especialmente si lo haces todos los días, al hacer las cuentas verás que el volumen de agua perdido es muy importante.
  3. Regar el jardín temprano al anochecer o durante la mañana, cuando la temperatura es menor. De esta forma evitas que el agua se evapore y que debido a ello necesites un mayor volumen para cubrir toda la superficie. El ahorro es considerable, aunque no lo parezca.
  4. Utilizar un plato hondo cuando laves frutas y verduras. Si haces esto luego tendrás en el plato una cantidad de agua considerable que podrás utilizar para regar las plantas o para algo similar. Tal vez no sea una cantidad grande de agua, pero en el largo plazo sí lo será.
  5. Colocar un plato debajo de las macetas. Esto ayuda a mantener la tierra húmeda por más tiempo, lo que, por supuesto, hará que ahorres agua. Este método es muy efectivo y realmente te recomiendo que lo hagas con todas las macetas de tu casa, donde sea posible.
  6. Colocar el tapón al momento de lavar los platos. Aunque te parezca increíble, puedes llegar a ahorrar más de ochenta litros de agua a la semana haciendo esto. Además, no supone un esfuerzo extra ni nada parecido, la verdad es que no te afecta en nada.
  7. Dentro de lo posible, no uses agua caliente. Además del obvio ahorro de energía, evitar el uso de agua caliente hace que se desperdicie menos agua. Cuando utilizamos el calentador lo que se suele hacer es abrir el grifo y esperar hasta que el agua llegue a la temperatura deseada para empezar a utilizarlo, lo cual supone un gran desperdicio.
  8. Reducir el consumo de productos en los que su fabricación implique la tala de bosques o la destrucción del medio. En estos lugares es que se procesa el agua que todos ocupamos. La tala de árboles afecta grandemente al ciclo de agua global, por lo que debemos hacer nuestra parte, así sea mediante el rechazo a las empresas que realizan impunemente estas prácticas perniciosas.
  9. Toma duchas rápidas. La diferencia en el consumo de agua entre un baño en bañera y una ducha rápida es inmensa, tanto que te recomiendo evitar todo lo que puedas hacer lo primero. Además, si tomas una ducha, evita dejar el agua corriendo antes de entrar, esto sucede mucho más cuando estás utilizando agua caliente porque esperas que la temperatura se estabilice, pero la verdad es que la pérdida es muy grande.
  10. Llenar el lavarropas y el lavavajillas a su máxima capacidad. Si haces esto necesitarás menos ciclos de lavado para tratar con todos tus platos o toda tu ropa, redundando en un gran ahorro de agua. Otra buena recomendación es cambiar los modelos de tus aparatos, por unos de bajo consumo, esto es especialmente importante si el equipo que tienes es muy viejo, pues suelen consumir mucha más agua (y energía). A la larga la inversión se rentabilizará.

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